Primera Página – Agencia de Noticias –
Bogotá.- El Ministerio de Hacienda y Crédito Público llevó al Congreso de la República este viernes el Anteproyecto del Presupuesto General de la Nación para 2025, que asciende a $524,3 billones.
De acuerdo con el Gobierno, el texto les dará prioridad a las líneas centrales del Plan Nacional de Desarrollo (PND) y a las víctimas del conflicto armado en Colombia. Asimismo, el anteproyecto cumplirá los supuestos clave de la Regla Fiscal y el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).
Para definir el esquema que manejará el PGN 2025, se contará con la participación del Congreso de la República y se dará inicio a mesas sectoriales de trabajo, con las que se mantendrán reuniones constantes en el transcurso de los próximos meses para presentar una versión definitiva del proyecto el 20 de julio.
Cabe mencionar que este monto está relacionado con las solicitudes presentadas por las diferentes entidades que hacen parte del PGN. No es el monto oficial, que se conocerá a finales de julio próximo y que, muy seguramente, será mayor al del anteproyecto.
Si se compara con el Presupuesto aprobado para este año, que es de $502,6 billones, el otro año se observaría un aumento de 4,31%.
Ahora bien, por sectores, se observa que los que más recursos recibirán son educación, con $75,07 billones y salud, con $70,82 billones.
Cierra el podio trabajo con $50,63 billones, aunque hay que hacer la claridad que el sector defensa, si se incluye a la Policía, sería el tercera, pero si no es así, como pasa en el documento presentado por el Ministerio de Hacienda, quedan con asignaciones de $44,18 billones y $17,97 billones, respectivamente.
Más abajo aparece el sector hacienda con $34,07 billones y en el último escalón del top cinco está transporte, con $21,97 billones.
El servicio de deuda llegaría al histórico de $118,24 billones en 2025, superando los más de $94 billones de este año, lo que deja muy poco espacio para el rubro de inversión, de cara a pensar en aumentar su monto con relación al presente año.
La base principal para la construcción inicial del anteproyecto parte de un crecimiento del PIB que pasaría de 1,5% en 2024 hacia alrededor de 3% en 2025. Esto gracias a menores costos de financiamiento internos, así como por un mayor dinamismo de la demanda interna y externa.
Por su parte, el anteproyecto tuvo en cuenta que la inflación llegaría a la meta de 3% del Banco de la República en 2025, debido principalmente a la corrección de los excesos de demanda que la impulsaron en años previos y a la robustez de la oferta de bienes y servicios en condiciones cambiarias estables.




