Primera Página – Agencia de Noticias –

Bogotá.-El canciller encargado de Colombia, Luis Gilberto Murillo, declaró que, pese a la tensión diplomática que atraviesan las relaciones con Argentina, los vínculos entre ambos países siguen vigentes hoy.

En sus declaraciones, Murillo remarcó que el motivo de la expulsión del personal diplomático argentino, ocurrida el miércoles pasado, fue un acto “para defender la dignidad del presidente colombiano”.

“No permitiremos que siga insultando con palabras desobedientes e inaceptablemente irrespetuosas contra el presidente Gustavo Petro, elegido democráticamente por el pueblo colombiano”, dijo Murillo en referencia a las ofensas que el presidente de Argentina, Javier Milei, cometió contra su par colombiano al describiéndolo como un asesino terrorista.

Murillo insistió que, si bien las relaciones entre los dos países “pasan por un momento crucial”, no están rotas, pues la prioridad del gobierno nacional ha sido establecer relaciones cordiales con todos los países con los que Colombia sostiene lazos diplomáticos.

Sin embargo, el canciller dijo que como no es la primera vez que el mandatario argentino arremete contra Gustavo Petro, el Ministerio de Relaciones tuvo que tomar “con mucho dolor” la decisión de expulsar a los diplomáticos argentinos.

Respecto a lo que vendrá para los colombianos que viven en Argentina, Murillo ha dicho que se continuará garantizando que sus derechos no se vean alterados y que se brindaran las respuestas institucionales que atiendan las necesidades de los connacionales.

Frente al llamado del presidente Gustavo Petro de romper relaciones si Israel llega a romper el cese al fuego, producto de la resolución aprobada por Naciones Unidas, el canciller dijo que esto es algo que “ el presidente ha propuesto desde mucho tiempo atrás y ha buscado la realización de una conferencia internacional para la paz en Gaza y otros territorios palestinos” por lo que Israel debe cumplir.

“El pueblo de Palestina se encuentra desde varios flancos en situación de desequilibrio y opresión. La guerra no es el camino.” agregó Murillo.