Primera Página – Agencia de Noticias –

 

Bogotá.- En 2021, la deuda del Gobierno colombiano en moneda extranjera ganó un terreno relativamente importante, acercándose a una participación de cerca del 40% en el total del saldo de las obligaciones.


 
Si bien se preveía que este comportamiento cambiaría radicalmente en 2022, la situación terminó siendo un poco distinta con relación a estas expectativas, pues las acreencias externas siguieron rondando el mismo porcentaje.


 
En 2023, por el contrario, sí hubo un cambio comparativamente importante en las tajadas de las distintas obligaciones, destacándose el aumento del peso de los TES en la deuda total.


 
El escenario de mayor deuda en moneda extranjera se materializó por la decisión del Gobierno de priorizar el endeudamiento en dólares para atender las necesidades fiscales que se derivaron de la crisis económica ocasionada por la pandemia del Covid-19.

 

Por eso, no sorprende mucho que la participación de los Títulos de Tesorería (TES) dentro de la deuda haya bajado más de un punto porcentual entre 2020 y 2021 y casi ocho puntos desde 2019.

 

En cambio, el peso de los bonos globales y los créditos multilaterales en el total del saldo de la deuda creció, si bien no en una magnitud exorbitante.

 

Ahora bien, en 2024, los TES bajaron su participación en las acreencias del país, alcanzando un mínimo en peso desde noviembre de 2023.


 
De acuerdo con cifras del Ministerio de Hacienda, al término de 2023, la participación de los Títulos de Tesorería (TES) en la deuda total del Gobierno Nacional Central (GNC) era del 57,51%. 

 

El año pasado, esta tajada descendió a 56,96%, un mínimo desde noviembre de 2023. Caso contrario fue el observado con los préstamos con el Banco Mundial, cuyo peso, en este mismo periodo, aumentó de 6,84% a 6,87%. 

 

Entretanto, los créditos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) pasaron de participar con el 4,97% en la deuda total en 2023 a hacerlo con el 4,65% en el siguiente año; los bonos globales, por su parte, redujeron su peso de 17,14% a 18,24% y las obligaciones con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) se incrementaron de 1,42% a 1,47%.