Primera Página – Agencia de Noticias –
Bogotá. – Fitch Ratings afirmó la calificación nacional de largo plazo de la Universidad Nacional de Colombia (Unal) en ‘AAA’, con perspectiva estable.
La firma considera que si bien, en 2022 se mantuvo un ebitda positivo, se contrajo en cerca de 28,0% respecto al observado en 2021. Esto debido principalmente a las presiones inflacionarias que derivaron en aumentos importantes en los costos y gastos operativos (CGO).
En el escenario de calificación de Fitch, las métricas de apalancamiento continuarían siendo negativas dado un nivel de endeudamiento relativamente bajo, junto con un flujo de caja disponible para el servicio de la deuda estable y una posición de liquidez amplia y robusta, que se ha mantenido en los últimos tres años ligeramente por encima de $1 billón.
“Unal posee una estructura de ingresos estable y en aumento, aunque existen desafíos para mantener su crecimiento en línea con el de los costos y gastos, dado que este último incrementa estructuralmente por encima de la tasa de inflación y presenta volatilidades no controladas por la universidad. La institución logra mantener resultados operativos positivos gracias a la venta de servicios de extensión, investigación y consultoría, apalancándose en su trayectoria y capacidad de generación de conocimiento de calidad. La capacidad de pago de la universidad se ve favorecida por la existencia de recursos de destinación específica, estampillas, que pueden ser utilizados para el servicio de la deuda”, dijo la firma.
Perfil del emisor
Unal fue fundada hace más de 150 años y es la universidad pública más importante de Colombia. Tiene una población estudiantil aproximada de 57.000, 50.000 de pregrado y el restante de posgrado. Tiene presencia en nueve sedes a nivel nacional, cuenta con acreditación institucional de alta calidad y es ampliamente reconocida por sus actividades de investigación, consultorías y extensión. Además, emplea a cerca de 3.000 docentes de planta y 1.430 ocasionales, y 2.850 administrativos. UNAL ocupa uno de los primeros puestos a nivel nacional y regional en diversos rankings internacionales.
Factores clave de calificación
Legitimidad de los Ingresos – ‘Rango Medio’: La evaluación para las características de la demanda y de fijación de precios se mantiene en ‘Rango Medio’. Fitch considera que la acreditación de calidad alta que conserva UNAL, renovada por 10 años en 2021, favorece la demanda de sus programas académicos y ha permitido que las matrículas se hayan mantenido relativamente estables en los últimos cinco años. Asimismo, observa que la universidad cuenta con un proceso de admisión altamente competitivo, reflejado en tasas de admisión relativamente robustas con promedios de 16,0% en pregrado y 45,0% en posgrado. La cobertura de UNAL en la matrícula de pregrado y posgrado a nivel nacional, de acuerdo con el Sistema Universitario Estatal, ha representado alrededor de 7,7% y 20,0%, respectivamente. Estos indicadores señalan la importancia que tiene la universidad en la educación superior y demuestran que cuenta con un margen adecuado y holgado para la estabilidad de la demanda.
Fitch considera la dependencia de las transferencias nacionales para funcionamiento que representan en promedio 62,0% de los ingresos operativos (IO). Además, el poder de UNAL para fijar el precio de las matrículas es reducido, como en el resto de universidades públicas. En general, las matrículas dependen del perfil socioeconómico de los estudiantes, que en su mayoría se ubican en rangos medios y bajos de ingresos. No obstante, la capacidad de generación de ingresos propios de UNAL constituye una fortaleza para la evaluación de las características de fijación de precios y del factor de legitimidad de los ingresos en general.
Los ingresos por investigación, extensión y consultorías equivalen en promedio a 17,4% de los IO, nivel superior a otras instituciones nacionales pares. Esto le ha permitido a UNAL compensar la insuficiencia de las transferencias nacionales para fondear adecuadamente su operación y conservar una estructura solvente.
Riego Operativo – ‘Más Débil’: La evaluación de este factor resulta de una combinación de ‘Más Débil’ para los costos operativos, ‘Rango Medio’ para el riesgo de administración de recursos y ‘Neutral’ para la planeación y administración de capital. Fitch considera principalmente en la evaluación la naturaleza inflexible de los CGO de la universidad, especialmente los relacionados con la planta docente. Estos CGO presentan tasas de crecimiento volátiles con control limitado por parte de UNAL dada la regulación salarial actual, puesto que crecen en función de la productividad académica. Si bien este sistema genera incentivos positivos para mejorar los estándares de calidad, los incrementos en los salarios por encima de la inflación no son completamente trasladados a los IO, a través de aumentos en el precio de las matrículas o en la base presupuestal de las transferencias nacionales.
La sede principal de la universidad se ubica en Bogotá, capital del país, por lo que la oferta de bienes, servicios y mano de obra se considera robusta. Si bien en algunas sedes, como la Amazonia y el Caribe, se presentan algunas dificultades de acceso y costos de servicios públicos elevados, Fitch opina que el prestigio de UNAL hace que exista una oferta de mano de obra amplia y de calidad, y que los costos sean cubiertos con la prestación de servicios en otras sedes. Por lo anterior el riesgo operativo se considera bajo.
La universidad cuenta con varias herramientas de planeación a largo plazo. Además de preparar el Plan Global de Desarrollo durante cada período rectoral, UNAL elaboró su Plan Estratégico Institucional a 2034. Las políticas de la universidad prevén un crecimiento ordenado de la infraestructura para evitar tener capacidad instalada innecesaria que genere gastos adicionales. Las inversiones generalmente se financian con transferencias nacionales para inversión y estampillas.
Perfil Financiero – ‘Más Fuerte’: La evaluación del perfil financiero considera una combinación de ‘Más Fuerte’ para el perfil de apalancamiento, esto al tener en cuenta que la deuda neta ajustada se mantiene negativa en el escenario de calificación gracias a un nivel de caja de libre destinación significativamente superior respecto al nivel de endeudamiento de UNAL. Además, tanto el EBITDA como el flujo de caja disponible para el servicio de la deuda (CFADS; cash flow available for debt service) se mantendrían positivos a lo largo del escenario a pesar de los desafíos que enfrenta el sector debido al posicionamiento y reconocimiento institucional, así como a la gestión financiera de la universidad.
Al cierre de 2022, UNAL registró Ebitda por $60.505 millones, equivalente a un margen de 3,8% e inferior al registrado el año anterior de 5,8%. Los resultados operativos de la universidad se vieron presionados por un incremento cercano a 10,3% en los CGO respecto a 8,1% en los IO debido a presiones inflacionarias.
El perfil de liquidez se evalúa como ‘Neutral’ al considerar un amortiguador de liquidez superior al indicador base de 0,33 veces (x) tanto históricamente como en el escenario de calificación. Esto según estimaciones de Fitch, dado que al cierre de 2022 el efectivo y depósitos líquidos no restringidos de UNAL fueron de alrededor de COP890.000 millones.
Riesgo Asimétrico por Marco Legal y Regulatorio – ‘Negativo’: Fitch opina que la rigidez del marco legal genera dificultades en la operatividad de las universidades dadas las restricciones en el uso de algunos recursos. Esto dificulta la conciliación de un análisis financiero integral con las realidades que se viven al interior de algunas dependencias de la institución, en particular de la administración central y de funcionamiento.
Riesgo Asimétrico por Estructura de Deuda y Exposición a Obligaciones Contingentes – ‘Negativo’: De acuerdo con la información contable, al cierre de 2022 el pasivo pensional no fondeado, es decir, neto de los recursos disponibles en el encargo fiduciario de UNAL para el pago de estos pasivos y de los derechos por cobrar por concurrencia, ascendía a cerca de COP790.000 millones. Esto corresponde a cerca de 50% de los IO de la entidad. Fitch opina que esto representa una carga financiera importante para la universidad, en la medida en que esta debe destinar un monto importante de las transferencias que recibe del Gobierno Nacional o ingresos propios para atender sus obligaciones pensionales no cubiertas por la concurrencia. Otras Consideraciones – Riesgo de Contraparte: La estructura de ingresos de las universidades públicas colombianas conserva una dependencia relevante de las transferencias provenientes de la Nación, que para UNAL ha sido en promedio 62%. Por lo anterior, el perfil crediticio individual (PCI) de la universidad estaría limitado por el riesgo de contraparte soberano de Colombia.





