Primera Página – Agencia de Noticias –
Nueva York / Bogotá.-La calificadora de riesgo Fitch Ratings rebajó la calificación crediticia, en moneda extranjera y moneda local a largo plazo, de Canacol Energy (TSX:CNE; Otcqx:Cnnef; BVC:Cnec) a ‘BB-‘ desde ‘BB’ y asignó una Perspectiva de Calificación Negativa.
La calificadora de riesgo también rebajó sus notas a los bonos senior no garantizados de la petrolera canadiense, por valor de US$500 millones, con vencimiento en 2028 a ‘BB-‘.
La rebaja refleja el cambio material en el perfil comercial de la compañía como resultado de la eventual reducción en sus ventas de gas contratadas, que disminuyeron del 99% (de la producción de gas) en 2023 al 50% en 2026.
Esto, como resultado de la cancelación de la construcción del gasoducto Jobo-Medellín y el contrato asociado con Empresas Públicas de Medellín E.S.P. (EPM, BB+/Rating Watch Negativo). Esto conducirá a una reducción en el Ebitda contratado durante el horizonte de calificación, lo que resultará en un aumento en la métrica de apalancamiento bruto, medido como deuda total a Ebitda contratado, por encima de nuestra sensibilidad negativa de 3.0x.
La Perspectiva Negativa refleja la disminución de los volúmenes contratados de la compañía durante el ciclo de calificación. Esto expone a Canacol a ventas spot, lo que no es proporcional a la categoría de calificación ‘BB’ para sus pares de petróleo y gas.
IMPULSORES CLAVE DE LA CALIFICACIÓN
Cambio en el perfil comercial: Fitch espera que los volúmenes vendidos de la CNE, como porcentaje de la producción total de gas, bajo contratos take-or-pay a largo plazo se reduzcan del 99% en 2023 al 50% en 2026. Aumenta el cambio a una mayor exposición de volúmenes interrumpibles La evaluación de riesgo comercial de la CNE, ya que se desvía materialmente de nuestra expectativa anterior de que la compañía vendería aproximadamente el 80% de su volumen de producción bajo un esquema de precio fijo durante el horizonte de calificación.
Fitch proyecta una mayor volatilidad en los flujos de efectivo y la rentabilidad, ya que se espera que el EBITDA contratado disminuya en los próximos tres años, lo que no sería proporcional a una calificación ‘BB’ para sus pares de petróleo y gas.
Mayor apalancamiento: el caso base de Fitch calcula que el apalancamiento del Ebitda contratado será igual o inferior a 3,0 veces en 2023, para luego aumentar a cerca de 4,0 veces al cierre de 2026, lo que refleja la eventual reducción en el Ebitda de los contratos take-or-pay a largo plazo. La cobertura de Ebitda/gastos por intereses debería promediar 7.0x sobre el caso de calificación. La deuda de la CNE con las reservas 1P fue de USD 8,3 por barril de petróleo equivalente (boe) al aplicar reservas 1P de 60 millones de boe en 2022.
Crecimiento más lento de la producción: Fitch proyecta que la producción crecerá a una tasa compuesta anual del 13% durante el período 2023-2026, alcanzando los 270 millones de pies cúbicos por día (MMcfd) (aproximadamente 47.000 boed) para el año 2026, frente a los 185 MMcfd en 2022. Fitch pronosticó anteriormente que la producción alcanzar los 300 MMcfd impulsado por El Tesorito (una central termoeléctrica de 200MW) y el oleoducto Jobo-Medellín con una capacidad total de 100 MMcfd. La disminución se debe a la cancelación del oleoducto Jobo-Medellín y a la incertidumbre sobre si la exploración y producción tendrán éxito en la Cuenca del Magdalena Medio y Bolivia.
Estratégico para la Transición Energética: El gas representa el 70% de la matriz energética regional y jugará un papel importante como generación de energía de respaldo a medida que Colombia se aleja de otras alternativas con mayores emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).
Como productor y proveedor clave de gas para la altamente dependiente costa caribeña de Colombia, la CNE mantiene una fuerte posición competitiva, dados los altos costos iniciales y las limitadas reservas de gas convencional. Fitch espera que la empresa siga siendo el mayor proveedor de la región de la costa norte de Colombia.





