Primera Página – Agencia de Noticias –
Barranquilla.- La ministra de Ambiente, Susana Muhamad, indicó que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) tiene la responsabilidad de definir las obras que requieren licencia ambiental en el Canal del Dique.
“Es una propuesta que deberá analizar la Anla, en el sentido que las obras de mitigación por riesgo no estén incluidas en la licencia; que se supedite a las obras principales en manejo de caudales y sedimentos”, expuso la funcionaria al término de la mesa de trabajo que se realizó este sábado en Barranquilla.
La ministra Muhamad indicó que existe “alta incertidumbre” frente a los impactos ambientales a tres Parques Nacionales y otros ecosistemas aledaños al canal del Dique.
“En una comisión que vamos a trabajar, por medio del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, podamos tener un plan integral a partir del tema del manejo de riesgo en la zona”, agregó.
Además indicó que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) solicitó en el contrato que se adelante la actualización de la línea base de todos los estudios que permitieron la adjudicación de la obra a la empresa Ecosistemas del Dique, filial de Sacyr.
“Nosotros revisamos los estudios y consideramos que son los adecuados para tener una información ambiental seria y de fondo. El contratista, desde la firma del acta de inicio, comenzó con esa labor y tiene que entregarla a la ANI en agosto”, expuso.
Recalcó que dicho procedimiento es la base para la elaboración del estudio de impacto ambiental y la presentación de la licencia.
“El director de la Anla, con conocimiento de causa, manifestó que no se van a demorar más de los tiempos de ley en tramitar la licencia, que pueden ser 90 días hábiles”, agregó.
No descartó que se generen retrasos debido a acciones judiciales que suspendan el proceso de licenciamiento: “Muy probablemente, las comunidades van a pedir una audiencia pública ambiental y eso también detiene el proceso de licenciamiento”.
A su turno, el ministro de Transporte, William Camargo, ratificó la importancia del proceso de licenciamiento ambiental para conocer de qué manera se ejecutarán las obras que se tienen contempladas, teniendo en cuenta que el Gobierno nacional viene impulsando iniciativas de largo aliento hacia el 2050.
«La tarea es buscar consensos; poner todo en blanco y negro hasta lograr acuerdos y recursos de otros ministerios y de otras instancias”, anotó.
Aunque los ministros reconocen que el proceso de licenciamiento ambiental podría representar un riesgo para el cumplimiento en los plazos del cronograma, no hay que descartar las acciones judiciales y/o solicitudes de audiencia pública que ralentizarían la ejecución de las obras.




