Por: Juan Camilo Restrepo
Primera Página – Agencia de Noticias -
Bogotá.- A medida que pasan los días y las horas la palabra presidencial se va depreciando más y más. Es, quizás, una muestra de su deterioro analítico – cada vez más evidente- cuando ya sobrepasa el ecuador de su mandato.
Las palabras tienen siempre un sentido ético. Sin embargo, en el gobierno Petro cada vez la línea ética se mueve hacia la mendacidad alejando su lenguaje de la…






