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Bogotá.- En el más reciente Reporte de la Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago del Banco de la República, el gerente general del Emisor, Leonardo Villar Gómez, hizo alusión a los resultados de los análisis y evaluaciones incluidas en este documento.

 

Villar resaltó que, “durante 2023, la infraestructura financiera local prestó sus servicios con normalidad, dando muestra de su adecuado funcionamiento. Gracias a una gestión eficiente, la infraestructura brindó estabilidad y confianza a los participantes del sistema de pagos y los mercados financieros”.

 

Y agregó: “La actividad del sistema de pagos de alto valor del Banco de la República, a través de las Cuentas de Depósito (CUD), aumentó frente al año anterior, como resultado de mayores transacciones en el mercado de deuda pública (compra/ventas y simultáneas), repos de expansión y transferencias directas de fondos entre participantes. De la misma forma, se registró un mayor dinamismo en otras infraestructuras de los mercados financieros, como el Depósito Central de Valores (DCV) y la Cámara de Riesgo Central de Contraparte (Crcc), lo que refleja un incremento en los movimientos en los mercados financieros locales”.

 

También destaó que “en el mercado de pagos al por menor, de acuerdo con la medición más reciente efectuada por el Banco de la República (2023), el uso del efectivo se mantiene como el más utilizado para los pagos recurrentes de bajo monto de los colombianos. Las razones más importantes que explican la preferencia por efectivo son: la facilidad y rapidez para pagar, y la costumbre de los usuarios para realizar compras de bajo monto. Sin embargo, la participación del efectivo en las compras habitua- les se redujo a favor de un mayor uso de instrumentos electrónicos de pago, como las transferencias y las tarjetas débito y crédito, el cual aumentó de manera significativa en 2023, continuando su senda de crecimiento de los últimos años”.

 

Y añadió: “Esta edición del reporte incluye una nueva sección sobre instrumentos de pago, en la cual se presenta un panorama completo sobre las tendencias en el uso de los distintos instrumentos, así como comparaciones internacionales. Consecuentemente, a partir de la presente edición el nombre de esta publicación cambia a Reporte de la Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago (Rifi)”.

 

Entretanto, explicó que “la industria de pagos en el mercado de bienes y servicios se encuentra en permanente evolución e innovación a lo largo de toda su cadena de valor. En el mundo se evidencia una tendencia a avanzar hacia la inmediatez en los pagos y hacia la creación de nuevas opciones de iniciación de pagos para las transferencias electrónicas y el uso del comercio electrónico”.

 

Y enfatizó: “A finales de 2023 comenzó a operar un nuevo sistema de iniciativa privada denominado Entre-Cuentas, ofrecido por Redeban, que contribuye a facilitar los pagos de personas a negocios. El Banco de la República, por su parte, está adelantando todos los desarrollos necesarios para garantizar la plena interoperabilidad del ecosistema de pagos inmediatos mediante instrumentos complementarios a los desarrollados por el sector privado, los cuales entrarán en funcionamiento en 2025”.

 

“En ese contexto, el Banco de la República creará su propia cámara de pagos inmediatos y prestará a las cámaras existentes servicios de directorio centralizado y de liquidación en tiempo real (Mecanismo Operativo de Liquidación). Este último contribuirá a la mitigación de los riesgos de liquidación, crédito y liquidez del sistema”, puntualizó.

 

Por otro lado, detalló que, “adicional al monitoreo en cifras sobre el comportamiento y funcionamiento del sistema de pagos, este reporte presenta desarrollos en investigación aplicada para detectar posibles retos a la estabilidad financiera que podrían surgir de problemas o disrupciones en las infraestructuras de los mercados financieros (IMF). En particular, se presentan algunos resultados de ejercicios de simulación, con el fin de realizar las primeras aproximaciones para estimar potenciales efectos de ciberataques simultáneos a entidades sistémicamente importantes en el CUD o a los proveedores de telecomunicaciones de los participantes en aquel sistema”.

 

Y reveló: “Los resultados de dichos ejercicios exploratorios señalan que, ante un escenario hipotético y extremo, sería posible que se generaran incumplimientos importantes en el sistema de pagos. No obstante, los efectos dependerían, en gran medida, de las reacciones activas de los participantes en el CUD, al seguir realizando pagos con la liquidez disponible, mitigando así el efecto sobre el sistema de pagos. Adicionalmente, se plantea una serie de recomendaciones para promover mayores niveles de ciberresiliencia.

 

Por último, señaló que, en el presente documento, “se describen algunos proyectos e iniciativas internacionales orientados a entender a profundidad el posible uso de la moneda digital al por mayor emitida por bancos centrales. Dicha moneda digital consistiría, en esencia, en la tokenización de depó- sitos de entidades financieras en el banco central y podría ayudar a disminuir los costos, aumentar la velocidad y mejorar la compensación y liquidación de los pagos mayoristas entre dichas entidades. Igualmente, podría complementar los canales tradicionales a través de los cuales se tramitan los pagos transfronterizos, ayudando por esa vía a reducir ineficiencias y costos en esos pagos”.

 

Y finalizó: “Cabe resaltar que el Banco de la República publicó recientemente en su página Web un documento en el que se discute la pertinencia de emitir en Colombia una moneda digital de banco central. En dicho documento se concluye que (…) una moneda de banca central de carácter minorista podría generar riesgos importantes y no es claro que sus eventuales beneficios sean superiores a los que pueden esperarse de un sistema de pagos inmediatos interoperables como el que lanzará el banco en 2025”.