Por Diego Rodríguez (*)
Primera Página – Agencia de Noticias –
Bogotá.- A finales de junio del 2022, luego de la elección del actual presidente, escribí para Primera Página y Comité de Inversiones la columna: tres tesis de inversión, la cual analizaba la posible evolución de los activos locales con la llegada del primer Gobierno de izquierda a nuestro país, comparándolo con la ruta que siguieron Venezuela / Argentina, México y Brasil, de la siguiente manera:
Tesis (I) – Vender Colombia: decisión basada en esperar un desarrollo político y económico como el vivido en Venezuela y Argentina durante los períodos de Hugo Chávez y los Kirchner. Administraciones radicales, con altos índices de devaluación, hiperinflación, corrupción y pobreza.
Tesis (II) – Mantener y comprar en oportunidad: Esta posibilidad se daba bajo una expectativa de mandato tipo Amlo en México. Con contrapeso institucional, de pocas mayorías en el legislativo y practicidad del aparato privado. El daño es poco y se logra aprovechar el entorno macroeconómico mundial.
Tesis (III) – Comprar Colombia: Ejecución sustentada en la posibilidad de una administración tipo Lula en su primer periodo. Pragmático, logrando aprovechar el positivo ambiente global-macro que se le presentó, trayendo crecimiento, fortalecimiento de la moneda y fuerte demanda de los activos locales.
Evolución de las estrategias de inversión
El mandato del presidente empezaba en los mercados con una activación de la teoría (I), la cual llevó el dólar arriba de los $5.000 y los títulos de deuda pública de largo plazo por encima del 15% en retorno.
Con el paso de los meses la operación del mercado empezó a migrar hacia la tesis (II). Los escándalos, la falta de mayorías en el legislativo, la mala ejecución, las ausencias injustificadas y la improvisación, empezaron a volcar a los operadores más hacia el entorno macro mundial que al ambiente político local. El peso y los bonos se valorizaron, llegando a ser catalogados dentro de los activos de mejor rendimiento a nivel mundial en el 2023.
Lamentablemente, el impulso y recuperación en el valor de los activos no dará para una evolución hacia la estrategia de inversión (III) durante el primer mandato de izquierda en Colombia. La posibilidad de ver un presidente pragmático que aproveche, uno de los escenarios macro a nivel internacional más favorables para la región de los últimos veinticinco años, es básicamente nula.
Por el contrario, lo sucedido esta semana con la intervención administrativa de la EPS Sanitas, frena incluso la evolución de la tesis (II) y vuelve a traer la posibilidad de activar la idea de inversión (I). Las decisiones que ha tomado el gobierno en diferentes sectores tienen en crisis la salud, la seguridad, la economía, la inversión, las relaciones internacionales y el futuro del país.
Cambiar abruptamente la cúpula militar incluyendo varios ataques verbales o desplantes hacia la fuerza pública, prohibir nuevos contratos de exploración petrolera sumado a un discurso en contra del sector, modificar la metodología de asignación de subsidios de vivienda, retrasar los giros y aumentos necesarios por concepto de UPC a las EPS, dudas con la asignación de las vigencias futuras que afectan la inversión en infraestructura e intervenciones administrativas con tinte de expropiación, entre muchas otras decisiones, hacen que los miedos de activar la hipótesis (I) vuelvan.
En la presente coyuntura, tomar utilidad (comprar dólares-vender tes) para los que han invertido basados en el planteamiento (II) parece ser la ruta más segura, y esperar, si el funcionamiento de las instituciones y los contrapesos que tenga la administración nos enrutan nuevamente en mantener la idea de inversión de una presidencia que sin mayorías en el congreso y enfrentado a una institucionalidad que ha funcionado, hacen que el escenario macro internacional sea el que marque el rumbo de los mercados, brindando así mejores niveles de compra.
Las circunstancias vigentes aumentan las probabilidades de activar una tesis (I). Esperar un mandato pragmático tipo Lula 2003, que aproveche las opciones que brinda el entorno macroeconómico del mundo ya será, ojalá, para el aún lejano “post Petro”. Desafortunadamente, el tomar ventaja del movimiento al alza en el precio de los commodities, las necesidades de diversificación global, la reconfiguración de las cadenas de suministro y las oportunidades en la industria de energías renovables, agrícola y digital, entre otros, son temas que en la agenda del gobierno del “cambio” y del “decrecimiento” no existen.
(*) Inversionista privado, gestor de activos y ex corredor de bolsa.
Nota: Columna dedicada a expresar la opinión del autor sobre temas financieros, económicos y de negocios, con énfasis en análisis Global Macro para mercados públicos, privados y de gestión patrimonial. Las opiniones expresadas no son, no pretenden, ni deben ser tomadas como recomendaciones de inversión.





